Los síntomas de la cirrosis

Actualizado: 14/01/2018

En este artículo veremos los principales síntomas ocasionados por la cirrosis hepática: los primeros signos, la cirrosis avanzada y la fase terminal de la enfermedad.

Cabe destacar que inicialmente la cirrosis no presenta signos de su existencia y puede evolucionar por mucho tiempo de esa manera.

El hígado es un órgano con una gran reserva funcional. Es decir, sólo cuando está muy mal y sus funciones se han visto comprometidas, conduce a la aparición de los síntomas.

Las únicas excepciones son las complicaciones graves, tales como la hemorragia de las várices esofágicas y el cáncer hepático, que puede ocurrir incluso sin signos previos. Hablaremos sobre dichas complicaciones más adelante.

¿Cuáles son los primeros síntomas de cirrosis?

Cuando las funciones hepáticas ya están un poco comprometidas, podemos encontrar síntomas leves del hígado dañado:

  • Náuseas,
  • Vómitos,
  • Indigestión,
  • Pérdida de peso,
  • Pérdida de apetito,
  • Intenso mal aliento,
  • Dolor abdominal,
  • Constipación,
  • Fatiga o debilidad sin explicación,
  • Sangrado de las encías,
  • Pérdida de cabello,
  • Hinchazón (principalmente en el abdomen y en las piernas),
  • Disfunción eréctil,
  • Alteraciones en el ciclo menstrual.

¿Cómo son los síntomas de la cirrosis hepática avanzada?

En los casos avanzados de daño hepático, los síntomas incluyen:

  • La ruptura de vasos sanguíneos con hematomas espontáneos en la piel,
  • Ictericia (ojos y piel amarillentos),
  • Orina oscura y heces claras,
  • Aumento del hígado,
  • Ginecomastia (aumento mamario en los hombres),
  • Temblores,
  • Calambres,
  • Vómitos de sangre,
  • Ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal),
  • Encefalopatía hepática (síndrome que causa alteraciones cerebrales como somnolencia, desorientación y confusión mental).

Las complicaciones y síntomas de cirrosis hepática terminal

Cuando la cirrosis se encuentra en un grado muy avanzado (considerado como fase o etapa terminal), el paciente puede presentar las siguientes complicaciones severas:

– Nefropatía por IgA

Ciertos pacientes con cirrosis pueden presentar esta enfermedad renal,  causada por la acumulación en los riñones de un anticuerpo llamado inmunoglobulina A .

– Síndrome hepatorrenal

Se trata de una  insuficiencia renal aguda que por lo general indica un caso terminal .

El paciente que desarrolla este síndrome tiene una vida muy corta y el único tratamiento efectivo es el trasplante del hígado.

– Cáncer de hígado

Los pacientes con cirrosis tienen un  alto riesgo de desarrollar cáncer de hígado , especialmente si la causa ha sido el alcohol o la hepatitis viral.

Clasificación de los signos de la cirrosis según su origen

Veamos ahora los síntomas de la cirrosis de una manera más detallada, clasificándolos entre los que son causados por la insuficiencia hepática y los que se deben a la hipertensión portal.

Antes de continuar, cabe destacar que el término hipertensión portal se refiere a la alta presión de una vena de gran calibre del hígado llamada porta, hacia donde fluyen todas las otras venas del sistema digestivo.

Los pacientes con cirrosis suelen tener el hígado lleno de fibrosis, lo que puede causar la obstrucción de la llegada de la sangre al hígado por el sistema portal, aumentando así la presión dentro del mismo.

1- Síntomas originados por la insuficiencia hepática

– Encefalopatía hepática

El hígado es el órgano responsable de metabolizar innumerables sustancias tóxicas.

Artículos complementarios:
Cuando no funciona de forma apropiada, la acumulación de toxinas conduce a cambios en el sistema nervioso.

Entre los mismos pueden mencionarse desde pequeñas alteraciones mentales, hasta somnolencia, desorientación o incluso coma, en los casos más graves.

– Ictericia

El hígado con cirrosis no es capaz de eliminar la bilirrubina producida, que se acumula en el torrente sanguíneo.

El exceso de bilirrubina se acumula en la piel y en los ojos, dejándolos amarillentos.

Esta condición se denomina ictericia.

Además, la ictericia de la cirrosis suele dejar  la orina oscura y las heces claras .

– Deficiencia de proteínas

El hígado es responsable de la producción de varias proteínas, incluyendo la albúmina.  La falta de dicha proteína es uno de los factores que conducen a la formación de edemas y ascitis .

Otra proteína producida en el hígado es la vitamina K, que está relacionada con la coagulación de la sangre.

Los pacientes con cirrosis avanzada tienen trastornos de la coagulación y mayor facilidad de hemorragias.

La hemorragia digestiva causada por la ruptura de várices del esófago suelen ser muy severa, porque los pacientes presentan dificultad en parar el sangrado.

– Ginecomastia

El mal funcionamiento del hígado suele alterar el equilibrio de las hormonas sexuales.

El aumento del estrógeno conduce a la aparición de mamas y a la pérdida de pelo corporal en los hombres.

2- Síntomas ocasionados por la hipertensión del sistema portal

– Circulación colateral y formación de várices

Cada vez que el flujo sanguíneo encuentra una obstrucción, necesita encontrar una manera alternativa de seguir fluyendo.

Cuando la sangre que debería pasar por la vena porta comienza a volver al corazón en grandes cantidades por las venas colaterales,  las mismas se dilatan, formando así venas varicosas .

El paciente con cirrosis suele tener venas abdominales muy marcadas, pues reciben grandes volúmenes de sangre provenientes de la vena porta obstruida.

No obstante, dichas venas dilatadas también aparecen en los órganos, especialmente en el estómago, el intestino y el esófago, lo que lleva a la formación de várices en los mismos.

Síntomas de la cirrosis

Paciente con ascitis e ictericia debidas a la cirrosis

– Hemorragia digestiva

Las várices en el estómago y el esófago son un factor de riesgo para las hemorragias.

Los vasos sanguíneos de dichos órganos no están preparados para recibir un flujo tan intenso y la presión sanguínea aumentada puede hacer que se rompan.

Las hemorragias de las venas varicosas del esófago producen vómitos con un gran volumen de sangre.

– Aumento del bazo

La hipertensión dentro del bazo lleva a un aumento en su tamaño (esplenomegalia), haciéndolo fácilmente palpable al examen físico.

A menudo el médico sospecha de cirrosis cuando el examen físico detecta un bazo con tamaño demasiado grande.

– Bajo nivel de glóbulos rojos, blancos y plaquetas

Una de las funciones del bazo es eliminar las células sanguíneas viejas cada vez que la sangre pasa a través del mismo.

La hipertensión portal hace que la sangre que debería ir desde allí hacia el hígado se congestione, haciendo que permanezca por más tiempo dentro del bazo.

Esto hace que dicho órgano elimine más células sanguíneas de lo normal, una condición conocida como hiperesplenismo.

– Ascitis

Esta condición se refiere a la acumulación de agua dentro de la cavidad abdominal.

En la cirrosis, la ascitis es causada por la hipertensión portal y por la concentración reducida de albúmina en la sangre.

Un paciente con cirrosis puede llegar a acumular más de 10 litros de líquido dentro de la cavidad peritoneal.

¿Qué es lo que causa la cirrosis?

Para ver la respuesta a esta y varias otras preguntas sobre dicha enfermedad, te recomendamos que te fijes en este artículo:

En el próximo artículo, hablaremos sobre el diagnóstico y los tratamientos de la cirrosis.

Bien, esto ha sido todo por hoy. Esperamos que estas informaciones sobre los síntomas de la cirrosis te sean de bastante utilidad.

Muchas gracias por tu visita y, si lo deseas, déjanos tus preguntas o comentarios más abajo.

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