Diagnóstico y tratamiento de la cirrosis

Diagnóstico y tratamiento de la cirrosis
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La cirrosis es un proceso patológico que después de un cierto punto se vuelve irreversible y puede ser fatal.

Por eso es importante hacer un diagnóstico lo más temprano posible, para así comenzar un tratamiento que pueda posponer o prevenir las complicaciones más severas.

En entradas anteriores, ya hablamos de los tipos de cirrosis que existen, sus causas y etapas, y posteriormente de sus principales síntomas y signos.

Si aun no las has leído, te recomendamos que lo hagas, pues tienen informaciones muy importantes (sólo debes darle click a los enlaces del párrafo anterior).

¿Cómo un médico diagnostica la cirrosis hepática?

En verdad obtener un diagnóstico temprano es muy difícil, porque durante mucho tiempo la parte sana del hígado compensa la que ya está dañada.

Sin embargo, el médico puede sospechar de la enfermedad cuando existen  indicaciones clínicas y de laboratorio que muestran insuficiencia de las funciones hepáticas .

Dependiendo de la severidad de la enfermedad, los signos pueden ser muy discretos (tales como fatiga o hipoalbuminemia, por ejemplo) o muy intensos (tales como hemorragias por várices).

Exámenes de imagen pueden colaborar con el diagnóstico, pero la confirmación se debe hacer con la biopsia hepática.

Cuando la cirrosis ya está establecida, las pruebas de las funciones hepáticas suelen estar muy alteradas.

El médico deberá buscar también la causa de la cirrosis, aunque en algunos casos no será capaz de determinarla.

¿Cómo se cura la cirrosis hepática?

Si la enfermedad no está en un grado muy avanzado, puede haber mejoría si se logran eliminar las causas de la enfermedad.

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Por lo tanto, lo primero que debe hacerse luego del diagnóstico de cirrosis es eliminar el agente agresor (en el caso de alcohol y drogas), reducir la grasa corporal (cuando la responsable es la obesidad) o combatir el virus (si el paciente tiene hepatitis), pues estas son las principales causas de la enfermedad.

La recuperación del hígado es posible porque su capacidad regenerativa es muy grande.

El órgano puede perder más de dos tercios de su estructura y la porción restante puede crecer hasta alcanzar un tamaño prácticamente normal.

Es algo similar a lo que sucede en un trasplante, donde el receptor recibe sólo una porción del hígado del donante, que luego crece de forma gradual.

El tratamiento farmacológico de la cirrosis hepática

Como el trasplante sólo se indica en casos muy graves, en los demás casos es necesario intentar la detección precoz y el tratamiento de las complicaciones, procediéndose así a las intervenciones requeridas.

Se puede hacer el  tratamiento farmacológico de algunos de sus síntomas, tales como la ictericia, la ascitis y la encefalopatía hepática , entre otros.

Pero en todos los casos es el médico responsable quien deberá hacer la prescripción de los medicamentos de acuerdo al historial clínico del paciente.

Sin tratamiento o con un estilo de vida inadecuado, la cirrosis hepática conducirá a una etapa llamada descompensación, en la que el órgano ya no puede más desempeñar sus funciones.

En estos casos terminales, en que las funciones del hígado están totalmente comprometidas, la enfermedad es irreversible y el transplante es la única solución para su cura definitiva.

Tratamiento nutricional de la cirrosis

Si se descubre y se trata la cirrosis antes de sus etapas finales, hay buenas posibilidades de mejoría por medio de la alimentación.

El tratamiento propuesto consiste en una dieta de desintoxicación suave y rica en frutas frescas y granos enteros.

A continuación te mostramos un ejemplo de dieta diaria:

– Desayuno

Zumo de fruta, o fruta picada con copos de cereales y un poco de cuajada magra.

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Según la aceptación, pueden incluirse algunas almendras.

Como variación, yogur de leche de cabra (o yogur descremado común) con plátano y papaya.

– Almuerzo

Ensalada o jugo de zanahoria cruda con germinados y verduras cocidas.

Arroz integral o maíz cocido.

Los frijoles usualmente agravan la indigestión, pero se puede usar algo del caldo, o un poco de garbanzos cocidos.

Dependiendo de la aceptación, se puede incluir tofu o una pequeña rebanada de huevo bien cocido.

Pasteles horneados, muy ligeros, con relleno simple (legumbres, por ejemplo), ayudan a abrir el apetito.

– Cena

Parecido al almuerzo, pero más liviano.

– Intervalos

Sugerimos la ingestión de fruta, galletas de arroz integral o un jugo natural.

Tips para mejorar los resultados

La regla de oro aquí es  la masticación lenta y completa de los alimentos .

Hay casos en que el paciente sólo podrá consumir pequeñas cantidades de alimentos a la vez, por lo que serán requeridas varias comidas pequeñas.

En ciertos casos puede ser necesaria una dieta de jugos naturales por varios días. Deben ser tomados zumos de tres en 3 horas, tales como de manzana, zanahoria con apio y naranja, por ejemplo.

Debido a la mala nutrición usualmente asociada con esta enfermedad, el uso de suplementos tales como la levadura de cerveza (de seis a nueve tabletas diarias), almendras (de seis a doce por día) o jalea real, debe ser adoptado en la medida de la aceptación del paciente.

6 tratamientos naturales para la cirrosis

Los siguientes remedios caseros ayudan a mejorar la cirrosis hepática cuando la enfermedad está en sus etapas iniciales.

Recuerda que en los casos más severos es necesario que un médico indique el tratamiento.

Como se cura la cirrosis hepática

Remedio casero para la cirrosis: semillas de papaya con limón

  1. Semillas de papaya con limón

Las semillas de la papaya son buenos remedios caseros para tratar la cirrosis hepática.

Debes batir las semillas para extraer el jugo y mezclarlo con dos cucharadas de zumo de limón.

Tómalo 2 veces al día para mejorar la función hepática.

  1. Yogur natural y comino

El comino es uno de los mejores remedios naturales para mejorar la cirrosis.

Para prepararlo, deberás usar dos vasos de agua, dos cucharadas de yogur natural y 2 cucharadas de polvo de semillas de comino.

Añádele sal al gusto. La idea es hacer un suero de leche.

Tómalo dos veces al día.

Es útil para mantener niveles sanos de bacterias en el cuerpo, lo que ayuda a la digestión.

  1. Jugo de espinaca con zanahoria

La zanahoria es rica en betacaroteno y la espinaca es una fuente rica de hierro.

Lava dos zanahorias y algunas hojas de espinacas.

Lleva los ingredientes a la licuadora hasta obtener una pasta bien fina y luego pasa la mezcla a través de un tamiz fino para extraer su jugo.

Bebe este jugo para obtener un poco de alivio de los síntomas de la cirrosis y fortalecer el hígado.

  1. Vinagre de sidra de manzana con miel

El vinagre de sidra de manzana es bueno porque ayuda a mejorar el metabolismo de la grasa.

Pero además, funciona como un buen agente desintoxicante para el hígado.

Para preparar este remedio casero necesitarás un vaso de agua al que deberás añadirle una cucharada de vinagre de sidra de manzana y una cucharadita de miel.

Bebe esta mezcla tres veces al día para obtener un hígado sano.

Tratamiento natural para la cirrosis

La linaza es un buen remedio casero para la cirrosis

  1. Linaza

La linaza no sirve para tratar directamente la condición de la cirrosis hepática, pero ayuda a reducir la carga que sufre el hígado, aliviando así los síntomas.

Usa estas semillas ricas en fitonutrientes junto con tus comidas o con las frutas de tu desayuno.

  1. Infusión de hierbas variadas

Infusiones de boldo, albahaca, ajenjo, caballa, manzanilla, carqueja, mil-en-rama y diente de león son indicadas para favorecer la digestión, depurar la sangre y combatir la ictericia.

Hierve ½ litro de agua y agrégale una cucharada de una de las hierbas mencionadas. Apaga el fuego y deja la infusión descansar por 10 a 15 minutos.

Cuélala y toma 2 a 3 tazas diariamente.

Varía las hierbas cada pocos días.

Luego de una semana de consumo, descansa dos días antes de continuar, pero sigue tomando bastante agua en ese periodo.

Bien, esto ha sido todo por hoy. Esperamos que estas informaciones sobre cómo se hace el diagnóstico y el tratamiento de la cirrosis te sean de bastante utilidad.

Muchas gracias por tu visita y, si lo deseas, déjanos tus preguntas o comentarios más abajo.

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